Como médico durante la pandemia, creí que compartiendo mi WhatsApp podría ayudar a mucha gente a recibir atención sin romper la cuarentena. Lo que pasó fue otra cosa: me buscaban a las 3 de la mañana por dudas sin urgencia, me escribían desconocidos, y no paraban las llamadas para ofrecerme todo tipo de tarjetas de crédito. Y todo esto mientras trabajaba en el laboratorio más grande del país. Terminé colapsando. Cancelé el número y tuve que empezar de cero.
Hoy, en Docamí, ayudo a otros médicos a no cometer ese error; a usar WhatsApp profesionalmente, sin invadir su vida personal y con herramientas que pueden ayudarlos a tener pacientes más felices y mayores ingresos.
Aquí van las cinco estrategias que mejor nos han funcionado —a los médicos con los que he trabajado y a mí.
Un mensaje al día siguiente, preguntando cómo sigue el paciente, no solo muestra interés: también reduce el riesgo de complicaciones, mejora su experiencia y aumenta la probabilidad de que regrese contigo o te recomiende.
Si solo pudieras hacer una cosa para transformar tu consulta, da seguimiento. Muy pocos médicos lo hacen, y en nuestra experiencia, 9 de 10 pacientes que reciben mensajes de seguimiento responden agradecidos. Además, los médicos que los envían reciben 30 % más referencias que los demás.
Buenos días Carmen ¿Cómo amaneciste después de tu consulta de ayer? Recuerda tomar mucha agua y descansar. Estoy al pendiente de cualquier cosa.
💡 Tip Pro: Un recepcionista médico virtual puede hacer el seguimiento por ti, sin que tengas que escribir ni responder mensajes. Activa el tuyo.
Uno de los errores que yo aprendí a la dura fue dar mi número personal para atender pacientes. Esto no solo pone en riesgo tu privacidad: también puede volverse insostenible, como me pasó a mí. Para evitarlo, crea un canal exclusivo para tu consulta.
Tienes varias opciones. Puedes usar dos equipos distintos o un teléfono con doble SIM, si tu modelo lo permite. En ese caso, puedes tener WhatsApp con tu número personal y WhatsApp Business para separar tu línea profesional. Coloca tu número profesional en tus recetas, tarjetas de presentación, redes sociales, y en tus estados de WhatsApp.
💡 Tip Pro: Un recepcionista médico virtual es la alternativa más fácil. No necesitas una SIM extra, otro teléfono ni aprender a usar WhatsApp Business. Solo conversas con tu recepcionista en tu WhatsApp personal y este se encarga del resto. Activa el tuyo.
Anuncia tu número profesional e incluye el enlace a WhatsApp en un código QR. Así, los pacientes podrán contactarte fácilmente y sabrán el tipo de atención que les puedes brindar.
Muchos médicos desaprovechan el momento más valioso de la consulta: el final. Justo cuando el paciente se siente atendido y agradecido, tienes más posibilidades de generar referencias.
Gracias por consultarme. Guarda este número para futuras consultas y por favor compártelo con tus familiares y amigos que necesiten atención médica.
Con esta simple acción activas una característica potente del comportamiento humano: la reciprocidad. Cuando las personas reciben algo de valor —como tu atención médica— se sienten instintivamente obligadas a corresponder. Si les mencionas que pueden “pagar” recomendándote, es mucho más probable que lo hagan.
💡 Tip Pro: En WhatsApp Business puedes guardar este mensaje como una respuesta rápida. Así lo puedes enviar con solo escribir “/despedida”, sin tener que redactarlo cada vez.
Seguramente más de una vez un conocido te ha hecho una consulta “rápida”, te ha pedido una receta o la interpretación de un estudio por WhatsApp… y nunca pagó. No es que sean malas personas: simplemente no sabían que debían hacerlo o no supieron cómo.
Cobrar amablemente después de brindar tus servicios —aunque sean por chat— ayuda a que se valore tu trabajo sin incomodar a nadie. Puedes usar plataformas como CoDi, Mercado Pago o Stripe, y tener un enlace de pago listo para enviarlo al finalizar la conversación.
Puedes pagar la consulta aquí. Estoy disponible si necesitas algo más y gracias por tu confianza.
💡 Tip Pro: Tu recepcionista médico virtual cobra por ti, ahorrándote ese momento incómodo. Tú te enfocas en atender y recibes el pago.
Aportar valor con mensajes puede marcar la diferencia en la recurrencia de tus pacientes. De vez en cuando, puedes enviarles consejos preventivos o recordatorios de revisión. Es una forma simple de que te tengan presente, sin ser invasivo y sin que te tome mucho tiempo.
Octubre es el mes ideal para vacunarte contra la influenza. Si tienes asma, diabetes o más de 60 años, considera consultarme.
💡 Tip Pro: Usa la función de listas de difusión en WhatsApp Business para enviar mensajes masivos sin perder el toque personal. Tus pacientes recibirán el mensaje como si fuera solo para ellos.
No se trata de desvivirte ni de estar disponible para tus pacientes las 24 horas del día, los 365 días del año. Se trata de aprovechar una herramienta que ya conoces para fortalecer la relación con tus pacientes y aumentar tus ingresos.
Empieza hoy con algo sencillo: da seguimiento a tu próximo paciente o envíale un mensaje pidiéndole que te refiera. Muy pronto verás cómo WhatsApp impulsa el crecimiento de tu consulta sin que tengas que esforzarte más.